jueves, 15 de octubre de 2009

TEMA Nº 2 dIOS ANUNCIA SU MISERICORDIA POR BOCA DE LOS PROFETAS

La primera y principal verdad es que Dios sólo está esperando tu retorno para perdonarte y hacer fiesta en el cielo.

El profeta Amós: nos enseña que es necesario tener un miedo saludable al castigo eterno, que nos empuja a iniciar una vez por todas nuestras conversiones. O nos convertimos o morimos, Oseas va más allá, pues, no basta temer al infierno para convertirse, es necesario entender que Dios nos ama, y comprender lo mucho que hemos perdido al alejarnos de Él.

Isaías: Nos dice que solamente podemos confiar en Dios, Él es el único que nos puede salvar. Así como el niño confía en su padre, así nosotros debemos confiar en el amor paterno de Yavé.

Jeremías: Nos enseña que la conversión nos obliga a romper con todo aquello que propicia la ocasión de ofender a Dios, incluidos los malos hábitos y malas costumbres adquiridas en nuestra vida. En una palabra, romper con el pasado de pecado.

♣ Ezequiel: Nos dice que todos los días debemos revisar nuestra conciencia; por ejemplo, antes de dormir, para corregir el rumbo, no apartarse del camino de Dios y recibir un corazón nuevo.

♣ Juan Bautista: Nos dice que, la conversión es arrepentirse de los pecados pero, es también hacer obras dig­nas de penitencia, (servicio al prójimo, como dice Santiago: "Son las obras buenas las que justifican al hombre").

LA HISTORIA DE ISRAEL ESTA DENTRO DEL PLAN DE SALVACIÓN DE DIOS

• Al decir Dios es amor entendemos que el amor tiene dos frentes:

a. Dios es capaz de amar, es decir, un Dios amador o amante; y como tal, capaz de dar. Obras son amo¬res y no buenas razones, y la obra de Dios fue la creación.

b. Dios se deja amar porque es infinitamente perfecto, está lleno de perfección (valores); como tal, es un modelo a imitar, por eso, Jesús nos dijo: "Sed perfectos como mi Padre es perfecto".

• Dios crea al hombre como el ser privilegiado que por un lado es imagen de Dios pues ha sido dotado de inteligencia y voluntad; por otro lado, es hermano de todo el universo material. El hombre es colocado en el Paraíso Terrenal para vivir feliz en él.

• El hombre peca, traiciona su propio fin, desobedece porque quiere ser como Dios y come del fruto prohibido.

• Con el pecado de Adán y Eva entran al mundo la muerte y toda clase de sufrimientos.
• El mundo queda sumergido en las llamas del egoísmo, del sufrimiento, de la explotación del hombre por el mismo hombre, lejos de Dios el mundo es un infierno.

Hasta aquí el Antiguo Testamento que hemos denominado Caída del Hombre (A. T.).

• Pero en el mundo nace un lirio puro, inmaculado, es María, obra perfecta de Dios. Como el lirio que nace en el pantano, en ella se hará realidad la promesa del Padre de enviarnos a su Hijo para salvarnos, dando así inicio al misterio de la Encarnación y redención.

• Por María, Jesús se hace uno de nosotros, nos revela al Padre y el camino de la salvación, padece y muere en la cruz. Con su muerte vence a la muerte.

• Jesús nos ordena alimentarnos de la Eucaristía, obedeciendo, comemos ese alimento que, sí nos hace otros cristos.

• Jesús ,constituido en el Mediador, nos devuelve la dignidad de hijos de Dios y nos abre las puertas del Paraíso Celestial. Nuevo Testamento, que hemos llamado retorno con Cristo a la casa del Padre.

• En el pueblo de Israel se concretiza e inicia la redención del género humano.
Con Abraham nace el Pueblo de Dios. Con Moisés se libera al pueblo de la esclavitud del Egipto. Con los profetas, Dios conduce y prepara a su pueblo para la llegada del Mesías prometido: Jesús.

• Con su venida, Jesús inaugura el nuevo pueblo de Dios: La Iglesia, de la cual, tú formas parte.